¿Quien remueve la sangre del Marrano?


matanzaUno de mis eventos socio-familiares preferidos son “Las matanzas” (porcinas por supuesto). Buena compañía, una buena lumbre, comida y bebida…etc.
Disfrutar del resultado es un placer para el paladar: carne recién cortada a la brasa, embutido fresco, gachamigas…
Pero sin lugar a dudas lo que más me gusta son los preparativos. Poner el agua a calentar para cocer cebollas y tripas. Preparar los condimentos para elaborar los distintos embutidos. Limpiar y preparar todos los utensilios necesarios para el despiece, picado de carne y elaboración del embutido.
Una vez que todo está listo, podemos dar comienzo con el sacrificio. Tradicionalmente, se acostaba el cerdo sobre la mesa de despiece y directamente se le daba un pinchazo mortal en el cuello. Últimamente, para evitar el sufrimiento del animalico, primero se le da un tiro certero en la cabeza provocando la muerte instantánea y posteriormente se le da el pinchazo para extraer toda la sangre.
El momento del sangrado es crucial. Es necesaria una persona que, mientras la sangre va brotando, la vaya removiendo para evitar que se coagule. Si no se hace esta batida, la sangre queda hecha un cuajo e inservible para la elaboración de mi embutido favorito: “La Morcilla”.
En las matanzas familiares, la persona encargada de la batida de la sangre (según he visto), suele ser alguna de las matriarcas. Este proceso no es apto para cualquiera, la sangre no la soporta todo el mundo. Pero las mujeres, y con la edad va en aumento, tienen un umbral escatológico fuera de lo común. Supongo que toda una vida dedicada al cuidado de los suyos: cambio de pañales, limpia mocos, vómitos, cura heridas…etc. las hace enfrentarse a cualquier asquerosidad casi sin despeinarse.
Pero a lo que vamos que “Meando por las Ramas”.
Una vez el marrano esta muerto y desangrado, se pone en funcionamiento la maquinaria “matancera”. Quemado de la piel para limpiar de pelos, despelleje, limpiado de vísceras, despiece, salado de piezas, picado de carne para embutido….En fin, un festín!!!

Desde el comienzo de la crisis, incluso un poco antes, en España se anunciaron numerosas, grandes y multitudinarias “matanzas familiares”. La matanza en Finca “Los ERE’s”, la de la “Familia Gurtel”, “Familia Fabra”, “Familia Noos”…etc.
Jueces, fiscales y abogados se pusieron manos a la obra: Pusieron agua a hervir, limpiaron el instrumental quirúrgico, prepararon las especias. Hasta que al fin llegó el momento:
¡¡ ¡Pinchazo al Marrano!!!
La sangre empezó a caer al barreño a borbotones. Pero alguien se percató de un detalle: ¿Dónde está la matriarca?. Doña Justicia, salió de casa y se fue acercando lentamente al cerdo. Sus brazos, otrora largos y fuertes, capaces de batir la sangre de diez marranos sin inmutarse, ahora parecían lentos y cortos, casi apenas llegaban al fondo del barreño.
Comenzó el murmullo generalizado: “Esta mayor”, decían. “Ya no está para muchos trotes”.
La verdad es que Doña Justicia lleva mucho tiempo sin hacer ejercicio. Además, estos marranos, últimamente son demasiado grandes y sangran muchísimo (haciendo honor al dicho).
Viendo a Doña Justicia batir la sangre, rápidamente se asumió que nos quedábamos sin morcillas. Además, los cerdos sangraban y sangraban y parecía no tener fin, así que en muchas matanzas se decidió proceder al despiece aunque el cerdo siguiera sangrando.
Llamaron al doctor. Tras examinar a la matriarca, abrió su maletín cogió una jeringuilla y le administró una dosis de “LEC” (Ley de enjuiciamiento criminal). Esto es paliativo, parecerá mas ágil, pero el problema volverá rápidamente. Lo mejor será dejarla descansar y buscar otra matriarca joven y fuerte, capaz de enfrentarse a los cerdos tan grandes y que tanto sangran que tenemos en estos tiempos.

La instrucción de las grandes causas judiciales vinculadas a la corrupción, de gran complejidad y notable impacto social, se caracterizan por sus dilatados plazos de tramitación debido a que la investigación requiere la colaboración de autoridades de otros países y a los innumerables recursos que los abogados de los imputados presentan contra las diligencias que ordena el juez.

Caso Fabra’, 11 años. El expresidente de la Diputación Provincial y del PP de Castellón ingresó el pasado lunes en la cárcel para cumplir los cuatro años de condena por delito fiscal. La causa se abrió en 2003 y por ella han pasado nueve jueces y cuatro fiscales.

‘Caso Fórum Filatélico’, ocho años y seis meses. Una de las mayores estafas conocidas en España (270.000 clientes perdieron 3.700 millones de euros). Ocho años y seis meses después de abierta la causa, el juez ha dictado auto de procesamiento con 32 imputados. Aún no hay fecha para el juicio oral.

‘Caso Gürtel’, seis años y tres meses. Baltasar Garzón abrió este proceso en agosto de 2008. Seis años y tres meses después, el juez Pablo Ruz todavía no ha dictado auto de apertura de juicio oral de la primera fase de esta causa que afecta a hechos ocurridos entre 1999 y 2005.

Caso Astapa’, seis años y cinco meses. La investigación abierta en junio de 2008 por convenios urbanísticos amañados en Estepona (Málaga) con un perjuicio superior a 20 millones de euros acumula 107 imputados sin que se vislumbre aún el fin de la instrucción.

Fuente: El Pais

Para que una sentencia se ajuste al delito y sea ejemplarizante, debe producirse muy cercana en el tiempo a la comisión del delito.

Esto….Como que no se cumple. Así nos va.

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