El Disipador: Voto en Blanco, Abstención…El eterno dilema


¿Qué es el voto en blanco? ¿Cómo es un voto nulo? ¿De qué sirven los votos en blanco o nulos? ¿A quién benefician? ¿Se reparten entre los otros partidos? Estas son algunas de las dudas y preguntas que se plantean miles de ciudadanos de cara a la llamada a las urnas. Veamos algunas explicaciones sencillas para estas cuestiones en forma de respuestas básicas:

¿Qué se considera voto en blanco?
Un voto en blanco es el que se hace de forma activa (acudiendo directamente en la urna o por correo), pero con el sobre vacío; es decir, sin la papeleta de ningún partido ni ningún otro papel o circunstancia que lo convierta en nulo (ver más abajo).

¿Votar en blanco es lo mismo que abstenerse?
No exactamente. No acudir a votar no es lo mismo que votar en blanco. Realmente, ‘abstenerse’ es no ir a votar.

¿Cómo cuentan los votos en blanco? ¿A quién van a parar?
En realidad no van a ningún partido, pero hay matices. Los votos en blanco son válidos; es decir, se suman al total de votos emitidos y cuentan a la hora del reparto de escaños, pero como no son votos a ningún partido, no se adjudican a ninguna lista. Ahora bien, los votos en blanco perjudican a los partidos pequeños o minoritarios en las elecciones generales y autonómicas, no en la europeas. Los partidos no están obligados a obtener un porcentaje mínimo de votos que es del 5% en las autonómicas y del 3% en las generales En esos casos, por ejemplo, si hubiera 100 votos a varios partidos, un partido pequeño podría obtener un escaño con 5 ó 3 de esos votos (serían el el 5 % o el 3 %).

Sin embargo, si además de 100 votos a partidos hubiera 20 en blanco, esos 5 ó 3 votos no serían suficientes, porque no alcanzarían el porcentaje mínimo: 5 votos de 120 suponen el 4,16 % y 3 votos de 120 significan el 2,5 %. De esta manera, en las generales, autonómicas o municipales, esos 5 o 3 votos ‘se pierden’: no se traducen en senadores, diputados o concejales, lo que acaba beneficiando a los partidos mayoritarios.

¿Qué votos son nulos? ¿Cómo es un voto nulo?
Para explicarlo, citaremos el artículo 96 de la ley electoral española:  “es nulo el voto emitido en sobre o papeleta diferente del modelo oficial, así como el emitido en papeleta sin sobre o en sobre que contenga más de una papeleta de distinta candidatura. En el supuesto de contener más de una papeleta de la misma candidatura, se computará como un solo voto válido”. Traducción: una papeleta sin sobre es un voto nulo, una papeleta en un sobre no oficial es un voto nulo y un sobre oficial con papeletas de dos o más partidos es un voto nulo.

Otros ejemplos de voto nulo: Hay más casos en los que el voto es nulo: cuando la papeleta tenga tachaduras o cosas escritas, cuando el contenido del sobre no sea ni una papeleta y otras cosas similares. En la elección de los senadores existen otros supuestos de voto nulo.

¿Cómo cuentan los votos nulos? ¿De qué sirven?
Quizás sería más acertada la pregunta de si los votos nulos cuentan para algo o si sirven para algo. La respuesta es que los votos nulos no sirven para nada; es decir, a diferencia de los votos en blanco, los votos nulos no son sufragios válidos y, por ejemplo, no entran en el cómputo total del que después se extrae el reparto de diputados, senadores o concejales. Simplemente se cuantifican para que quede constancia de ellos, pero no tienen ninguna validez. Como ocurre con parte de las personas que votan en blanco, hay electores que hacen un sufragio nulo a propósito, para expresar su descontento con los partidos, candidatos o sistema electoral. Si esto es efectivo o no sería discutible.

¿Los votos nulos a quién benefician o perjudican?
No existe una respuesta clara a esta pregunta. Los partidos grandes consideran que son ellos los perjudicados, quizás porque sí pueden obtener cierto beneficio de los votos en blanco (pero no de los nulos). Algunos representantes de partidos minoritarios, por el contario, sostienen que los votos nulos les perjudican a ellos; les beneficiarían si en vez de votos nulos fueran votos para sus candidaturas.

CONCLUSIÓN:

Hay que votar, a quien sea, pero hay que votar. Con el actual sistema electoral, la abstención y el voto en blanco no son realmente una representación de desacuerdo con lo preestablecido. Hay una iniciativa llamada Escaños en Blanco con un solo punto en su programa electoral: Dejar vacios los escaños que obtengan. Si realmente quieres mostrar tu desacuerdo con todos los partidos, este podría ser una opción bastante aceptable.

Información obtenida de : El Mundo, Las Provincias y Wikipedia

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